Reflexiones

¿Escribo o me voy a pastar? Esa es la cuestión.

¡Mierda, página en blanco! ¿Crees que tienes mucho que decir, Maca? Seguro que no se te ocurre ni una sola palabra, porque no eres más que “una aficionada” a escribir poemas y no vas a conseguir que te lea ni tu familia. ¡Ataquito de pánico a la vista!

Buehhh, aun así me arranco a escribir, malditos. Hoy tengo el día un poco fatalítico y no hago más que pensar en que, en este proceso de tirarme a la piscina para reinventarme y conseguir mi sueño – sí, vivir de la escritura, a lo tonto Marchena-, seguramente no seré la única que ha pasado por esta fase de incertidumbre. Y tú, que estás leyendo, quizá estés en ese mismo punto.

Todas las personas tenemos miedos e inseguridades a la hora de enfrentarnos a querer vivir de lo que, en principio, es una afición. Y es que, cuando comencé hace poco a plantearme este camino, me puse las pilas fuertemente, pero a medida que avanzaba me decía a mí misma: “¿Pero tú crees que puedes dedicarte a eso a estas alturas, Maca? Tienes casi 37 años, no eres una niña como para andarte con “tontás”…”

Imagino que, aunque trabajo por quitarme de la mente la creencia que tiene casi todo el mundo de que debemos dedicarnos a trabajar en una oficina de 8:00 a 15:00 de la tarde, se escapa el lado maligno de auto sabotaje de vez en cuando, pues desde que era una chispiturria de persona, la sociedad taladraba con la idea de que debíamos trabajar para otros y dejarnos de “pollicas” (como dice mi madre).

Tienes que seguir mandando a pastar todo aquello que te aleje de tu propósito y escribir sin parar.

undefined

Hay días en los que me siento estúpida pensando en que vivir de lo que más me gusta -la literatura-, no es más que pura fantasía y ficción, que no me llevaría a ninguna parte. Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero: ¡alto en nombre de la ley! Es cierto: nos inculcan desde muy pequeños que tenemos que estudiar y conseguir un puesto “digno” en alguna empresa, currando para otros, y nos sentimos estúpidos al pensar que podríamos vivir de lo que realmente nos gusta. Nos hemos olvidado toda la vida de alentarnos nosotros mismos a apostar por lo que nos gusta y acabamos dejando a un lado el desarrollo de nuestra creatividad para forjarnos un futuro.

Esto deriva, a la larga, en úlceras sentimentales -como la que se me había formado ya en el estómago de un tiempo a esta parte-, pero de eso os hablaré en otro momento.

undefined Attention, please, Maca: escribe otra entrada sobre tu úlcera sentimental derivada del aspecto laboral. ¡Ahí estás! ¿Ves? Ya tienes otra cosica sobre la que escribir.

 En fin, lo que vengo a decir es que, si has llegado hasta aquí, quizá sea porque sientes la necesidad de dedicarte también a lo que realmente te gusta. Sin embargo, la historia es bien simple: te sientes como el ojete porque piensas que te mola este rollo, pero no serás bueno. Tienes el infarto mental de no “valer” para vivir haciendo lo que te gusta. No sabes si “se te da bien”, porque estas cosejas que te molaban las hacías a escondidas (cual Harry Potter en casa de sus tíos muggles) y no se las mostrabas a nadie; y, en mi caso, por añadidura, siento que soy algo “viejuna” para dedicarme a esto.

Si te encuentras en esa misma fase de inseguridad que yo, quiero compartir contigo algunas de las reflexiones y acciones que estoy llevando a cabo para mantenerme firme en el propósito. Las comparto, por si también te sirven de guía:

  1. Pregúntate: ¿te va la vida en lo que haces? ¿Te dedicarías a ello aunque no te pagaran? Si tu respuesta es afirmativa: ¡ahí estás! Tienes que seguir mandando a pastar todo aquello que te aleje de tu propósito y escribir sin parar.
  2. Haz lo que te gusta. Siempre. ¡Y compártelo! Si escribes pero te lo guardas, nunca podrás saber si a otros les gusta o no lo que creas con tu imaginación. Lo aplico igualmente para otros campos artísticos… Publica siempre en el feed de tus redes sociales aquello que te mole hacer ya sea -bajo tu punto de vista- pésimo, malo, regulero, bueno o mejor. ¡Ya estás tardando!
  3. Cuando pidas opinión sobre aquello que haces, para ver si gusta o no, sé abierto de mente y no lo tomes como una crítica para venirte abajo, sino como un consejo para mejorar en aquello que flaquees (porque flaquearás en muchas cosas, aunque te creas el mejor del mundo en lo que haces).
  4. Estas críticas constructivas me llevan a decir también que te centres en  ser autodidacta, pues debes formarte poco a poco en todos los aspectos relacionados con tu sueño y nadie más lo hará por ti. Busca, lee, toma notas, practica y comparte tus mejoras.

Ahora te pregunto: ¿crees que vales para escribir? ¿O prefieres seguir auto saboteando tus opciones de futuro?

Si te ha molado esta entrada, no dudes en suscribirte para recibir mis #ÚlcerasSentimentales en cuanto las publique. ¿Te apuntas?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s