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Insomnio

Me caigo de sueño, pero no quiero dormir tampoco esta noche. Ya casi no recuerdo tu cara – esa que me sabía de memoria- porque hace meses que no te veo. Por eso, si cierro los ojos, temo olvidarme totalmente de ella y caer en el abismo de los sueños rotos. Se desvanecería con tu rostro todo el futuro.

Así, si permanezco despierta tengo la sensación de que será más difícil que se esfume esta ilusoria esperanza. Me niego a pederla también a ella.

Cada noche, en la oscuridad, soy capaz de vislumbrar el camino hacia tu casa. Me lo sé de puta memoria: cada curva, cada raya continua, cada discontinua seguida de rectas interminables por la autovía hasta verme aparcando junto a los contenedores del barrio, tocando a tu puerta.

Cada noche, en la oscuridad, sufro epilepsia sentimental cuando las ganas de salir corriendo hacia el coche me invaden, pues quiero llegar lo antes posible hasta tus brazos, sin pararme en arcenes ni estaciones de servicio que hagan más eterna la llegada.

Sin embargo, mi cuerpo no se inmuta. No soy capaz de mover ni un dedo porque el terror me paraliza. Temo que me rechaces de nuevo y volvamos a entrar en el bucle de aquella pesadilla. Me asaltan tus dudas como agujas pinchando los dedos de una costurera sin dedal.

“Sufro epilepsia sentimental cuando las ganas de salir corriendo hacia el coche me invaden, pues quiero llegar lo antes posible hasta tus brazos (…)”.

Murakamigirl

Entonces, me giro hacia un lado y te veo traspasando la puerta de mi habitación, con tu mochila y tus aperos; te has desplazado entre provincias, saltándote el estado de alarma por las cicatrices de tu cuerpo.

Lograste aparcar el miedo en los cristales rotos de un espejo que golpeaste retrocediendo y, ahora, has comenzado a saber realmente qué querías, quién soy y qué podríamos llegar a ser si pudiéramos comprendernos. Pero te esfumas, traspasando los huesos que conforman la efímera delgadez de mi esqueleto.

Ojalá tuvieras las mismas ganas que yo de subir al tren, pero sin apearnos en la primera estación que nos diese miedo.

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